
Casa rústica en un bosquecillo
Ficha
La historia
Casas de pueblo y granjas medio escondidas bajo los árboles fueron un motivo al que Théodore Rousseau volvió muchas veces, en el bosque de Fontainebleau y en otras comarcas más al sur y al oeste de Francia. Este pequeño estudio, de unos 20 por 28 centímetros, está pintado al óleo sobre cartón, un soporte ligero y barato que permitía trabajar deprisa, al aire libre o en el taller, sin gastar un lienzo. Aquí una casita queda metida en un bosquecillo espeso. El museo no le da fecha y apenas conoce su historia anterior a 1943, cuando llegó a Boston como donación de la señora George H. Davenport.




