
Crucifixión de Cristo (la "Crucifixión de Wilten")
Ficha
La historia
A los pies de los caballos hay un perrito, y junto a la base de la cruz, una calavera. Un pintor tirolés anónimo llenó hacia 1435 esta escena de pormenores. Sobre uno de los ladrones, un ángel recoge su alma, una figurilla desnuda, mientras un diablo alado oscuro le saca al otro la suya por la boca. Entre los jinetes, un hombre ricamente vestido sostiene una filacteria con las palabras del centurión, «Verdaderamente este era Hijo de Dios». María se desvanece en brazos de las mujeres y Juan, con las manos juntas, alza la vista. La obra debe su nombre a la abadía premonstratense de Wilten, en Innsbruck, donde se guardó hasta que el Kunsthistorisches Museum la adquirió en 1937. Según el Belvedere, que lo plantea con interrogante, pudo proceder de la antigua iglesia de Todos los Santos de Hötting, en la otra orilla del Inn.




