
Vincent van Gogh, Cypresses, 1889. Wikimedia Commons. · PD
Cipreses
Ficha
La historia
Van Gogh pintó estos cipreses en el verano de 1889, mientras estaba internado por voluntad propia en el manicomio de Saint-Rémy, en el sur de Francia. Los cipreses lo obsesionaban. En una carta a su hermano Theo escribió que le parecían hermosos como un obelisco egipcio, por sus líneas y sus proporciones, y le extrañaba que nadie los hubiera pintado como él los veía. Aquí uno de ellos ocupa casi todo el lienzo, retorciéndose hacia el cielo como una llama verde oscura. La pintura está aplicada en trazos espesos y ondulantes, tan cargados que el árbol parece moverse. Al fondo asoman unas colinas bajas y una luna delgada entre las nubes.




