
Franz Marc · PD
Ciervos en el jardín de un monasterio
Ficha
La historia
El museo cree que el punto de partida pudo ser un paseo al anochecer. Franz Marc habría visto un instante un corzo a la luz de la luna, entre las plantas altas del huerto de un monasterio, quizá el de Benediktbeuern, cerca del pueblo bávaro donde vivía. En el cuadro el animal está en el centro, con la cabeza alzada y vuelta hacia la esfera mate de la luna, encajado en una forma angular pero intacto. Todo lo demás se rompe en facetas estrechas que se desplazan unas sobre otras, haces de líneas, segmentos de círculo y triángulos. Para 1912 es una pintura sorprendentemente avanzada. Marc había visto a los futuristas italianos en el catálogo de la exposición berlinesa de la galería Der Sturm, en mayo de ese año. El coleccionista Bernhard Koehler lo compró en 1913.




