
Karl Friedrich Schinkel · PD
El Rugard en Rügen
Ficha
La historia
El Rugard ya no se ve como aquí. La colina, con los terraplenes de una antigua fortaleza eslava, estaba pelada hasta que hacia 1830 el príncipe Wilhelm Malte I de Putbus mandó repoblarla de árboles. Schinkel subió en 1821 al campanario de la iglesia de Bergen y tomó desde allí la vista hacia el nordeste, por encima de la colina y hasta la bahía llamada Prorer Wieck. Rügen llevaba entonces seis años siendo prusiana, después de casi 170 bajo la corona sueca. El formato de 51 por 132 centímetros viene de los panoramas que el arquitecto había pintado de joven para exhibiciones de pago en Berlín. De los tres paisajes de aquel viaje, pintados sobre papel y luego entelados, solo queda este. Las vistas de Stettin y de la Stubbenkammer se perdieron en la Segunda Guerra Mundial.




