
Albrecht Dürer, Dresden Altarpiece, 1496. Wikimedia Commons. · PD
Retablo de Dresde
Ficha
La historia
Dürer aún andaba por sus veintipocos años en 1496, recién vuelto de su primer viaje al otro lado de los Alpes, a Italia, cuando Federico el Sabio, elector de Sajonia, pasó por Núremberg y le confió uno de sus primeros encargos importantes. Fue este, un pequeño altar para la capilla del castillo del elector en Wittenberg. Al principio era solo la tabla central, la Virgen que adora en silencio al Niño. Las dos alas laterales llegaron después, hacia 1503, y encierran una pista de por qué. Muestran a san Sebastián y san Antonio, ambos santos a los que se invocaba contra la enfermedad, añadidos con toda probabilidad a raíz de una peste. Está pintado al temple sobre lienzo y no sobre la habitual tabla de roble. Parte del acabado es lo bastante desigual como para que los estudiosos aún discutan cuánto de las alas pintó Dürer de su mano.




