
Francisco Goya · PD
El tío Paquete
Ficha
La historia
Madrid, hacia 1820. Goya ronda los setenta y tres años, está completamente sordo y se ha retirado a una casa a las afueras que llamaban la Quinta del Sordo, donde por esos años cubre las paredes con las Pinturas negras. De ese ánimo sale este retrato. El modelo era un personaje conocido en la ciudad: el tío Paquete, un ciego que se sentaba en las gradas de la iglesia de San Felipe el Real, en plena calle Mayor, cantando y tocando la guitarra para pedir limosna. Goya no le suaviza nada. Las cuencas de los ojos están vacías, no le queda un solo diente, y la sonrisa asoma sobre un fondo casi negro. La pintura está puesta a golpes, espesa, con la espátula tanto como con el pincel.




