
El emperador José II con el gran duque Pedro Leopoldo de Toscana
Ficha
La historia
José II llegó a Roma el 15 de marzo de 1769 con la sede papal vacante. Clemente XIII había muerto a principios de febrero y los cardenales estaban encerrados en cónclave. El emperador y su hermano menor Pedro Leopoldo, gran duque de Toscana, pasaron unas dos semanas en la ciudad, y seis mañanas las dedicaron a posar en el taller de Pompeo Batoni, en la via Bocca di Leone. Los hermanos aparecen juntos, vestidos con sencillez, cogidos de la mano. Sobre la mesita hay un plano de Roma y El espíritu de las leyes de Montesquieu, el libro sobre cómo deberían hacerse las leyes y los gobiernos, y José lo señala. Leopoldo lleva el Toisón de Oro, José la placa y la cruz de la Orden militar de María Teresa y de la Orden húngara de San Esteban. Bajo el tablero de la mesa, Batoni firmó en latín que lo había pintado en Roma en 1769, en presencia de ambos. En junio, ya terminado, el retrato se mostró al nuevo papa, Clemente XIV, antes de partir hacia Viena.




