
Exhibición de un rinoceronte en Venecia
Ficha
La historia
En el carnaval de Venecia de 1751, todos querían ver lo mismo, un rinoceronte. A Clara la había traído de la India un capitán de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, y en Europa apenas se habían visto rinocerontes desde 1515, cuando el que se exhibió en Lisboa sirvió de modelo al famoso grabado en madera de Durero. Le dedicaron poemas, medallas y tapices, y las damas elegantes se peinaban en forma de cuerno. Longhi la pinta en un sencillo corral de tablas, masticando heno. Ya no tiene el cuerno. El feriante lo sostiene en alto junto con el látigo con que la hace moverse, y casi todos los espectadores tras la barandilla llevan máscara de carnaval. Longhi pintó la escena dos veces. La primera versión, para el patricio Giovanni Grimani, está en la Ca’ Rezzonico de Venecia, y esta la encargó poco después Girolamo Mocenigo. Más tarde llevaron a Clara a Londres, donde murió en 1758.




