
Chicas de fábrica
Ficha
La historia
A finales de la década de 1890, Breitner era un pintor celebrado en Ámsterdam, con prestigio suficiente para vivir de encargos cómodos. En cambio, siguió pintando a la gente que había dibujado de joven y desconocido, las criadas, los jornaleros y las obreras de una ciudad que se industrializaba deprisa. Este lienzo de hacia 1898 muestra a un grupo de muchachas de la fábrica, trabajadoras corrientes captadas sin pose ni halago. A ese tema le fue fiel toda su vida. Las pintó con la misma factura suelta, oscura y grisácea que empleaba para las calles mojadas que las rodeaban.




