
Feria con torre del homenaje almenada
Ficha
La historia
El Belvedere no se arriesga con una fecha exacta para esta feria y la sitúa, sin más, antes de 1724. Lo que sí está claro es el soporte. Franz de Paula Ferg la pintó al óleo sobre una lámina de cobre, un metal duro y liso que no absorbe la pintura y conserva nítidas las pinceladas más pequeñas, y esta lámina, de unos 58 por 80 centímetros, es grande para una pintura sobre cobre. Esa nitidez sirve para la multitud. Hay jinetes, carros, una tienda de lona, vendedoras con cestas de verduras, y los puestos se alargan hacia el campo abierto y una línea de colinas. Por encima se alza una torre del homenaje medieval, cuadrada y coronada de almenas, encajada entre edificios más nuevos con hileras de ventanas regulares. Abajo a la izquierda, un niño corre con los brazos en alto junto a un perrito.