
Óstracon figurado: sirvienta presentando un espejo a su señora
Ficha
La historia
Esta lasca de caliza, del tamaño de una mano, viene de Deir el-Medina, el poblado de la orilla oeste de Tebas donde vivían con sus familias los artesanos que excavaban y pintaban las tumbas reales del Valle de los Reyes. Allí había lascas de caliza por todas partes, gratis, y en la época ramésida, entre los siglos XIII y XI antes de nuestra era, los vecinos las usaban como papel de borrador para notas, cuentas y bocetos. En esta aparece una escena entre mujeres. Una madre sentada da el pecho a su hijo y, frente a ella, una joven sirvienta desnuda, con solo un cinturón, le ofrece un espejo y un estuche de kohl. Unos tallos de enredadera enmarcan la escena. Del poblado se conservan muchos óstraca con mujeres y niños de pecho en ambientes parecidos, y los egiptólogos siguen discutiendo si retratan la vida doméstica o los ritos que rodeaban el parto. La lasca perteneció al Museo Agrícola Fuad I de El Cairo antes de llegar al Louvre como donación en 1952.




