
Isaac Levitan · PD
Viento fresco. El Volga
Ficha
La historia
En 1895 Isaac Levitan, un pintor que casi siempre buscaba la melancolía de los paisajes rusos, entregó una de sus obras más luminosas. Le costó cuatro años: empezó en 1891 y volvió una y otra vez sobre este único instante de viento sobre el Volga. Ese mismo año pintó Marzo y Otoño dorado, como si de pronto le hubiera entrado el sol en la paleta. El río era la gran arteria comercial de Rusia. A la derecha avanza una barcaza cargada con la vela hinchada, hacia el vapor blanco de pasajeros que cruza el agua azul y picada. Las nubes van rápidas, empujadas por ese mismo aire fresco que da título al cuadro.




