
Alexej von Jawlensky · PD
Füssen
Ficha
La historia
A comienzos de la primavera de 1905, Jawlensky pasó dos semanas en Füssen, un pueblo del Allgäu al pie de los Alpes, con la pintora Marianne von Werefkin, su compañera y su mecenas. De aquella estancia se conocen doce cuadros, y este es uno de ellos, pequeño, pintado sobre cartón, con la nieve todavía sobre las casas y las colinas. El grupo se considera el diálogo más intenso de Jawlensky con Vincent van Gogh, visible en cómo el paisaje se organiza en planos y en cómo cada pincelada queda a la vista como un elemento con valor propio. Hoy los doce están dispersos. En abril de 2026 el Museo de Wiesbaden, la ciudad donde Jawlensky vivió sus últimos 20 años, compró una vista de la estación de Füssen pintada aquel marzo, la primera obra del ciclo que entra en su colección. Esta pertenece a la Fundación Gabriele Münter y Johannes Eichner, que lleva el nombre de la pintora y de su compañero posterior, un historiador del arte, y está en el Lenbachhaus en préstamo permanente.




