
Nicolae Grigorescu · PD
Gitana de Ghergani
Ficha
La historia
En 1872 Grigorescu llevaba apenas tres años de regreso en Rumanía. Venía de Francia, de los bosques de Fontainebleau, donde había pintado al aire libre junto a los paisajistas de Barbizon y había aprendido a mirar la luz antes que el dibujo. De vuelta en casa, en la finca de Ghergani, al norte de Bucarest, volvió los ojos hacia la gente del lugar. Esta joven de etnia romaní está pintada con esa libertad traída de fuera: la pincelada es suelta, el fondo casi se deshace y toda la atención se concentra en un rostro sereno y algo distante. Ese mismo año Grigorescu tenía obra prevista para la exposición de artistas vivos de Bucarest y retiró su participación sin dar razones. El cuadro quedó entre los primeros en que la luz aprendida en Barbizon se posa sobre un rostro rumano.




