
Grupo escultórico de Amón y Tutankamón, inscrito a nombre de Horemheb
Ficha
La historia
Amón, el dios de Tebas, aparece aquí junto al rey y le saca una cabeza, y esa diferencia de tamaño basta para decir quién manda. La escultura es de los años en que Egipto volvió a su culto. Ajenatón había intentado relegarlo en favor de Atón, el disco solar, y tras su muerte, hacia 1336 a. C., la corte del joven Tutankamón restableció los cultos antiguos.
El estilo es el de esa etapa inmediatamente posterior a Amarna. El museo señala los contornos suaves, los músculos sin marcar, los vientres y caderas redondeados, los rostros juveniles de ojos almendrados y labios carnosos. Más difícil es saber qué rey es. La inscripción nombra a Horemheb, el jefe del ejército que subió al trono pocos años después de la muerte de Tutankamón y reinó de 1319 a 1292 a. C., y de quien se sabe que puso su nombre en muchos monumentos de su predecesor. Algunos estudiosos creen que esta estatua fue uno de ellos. El museo advierte que los rostros de ambos reyes son especialmente difíciles de distinguir y que la inscripción no muestra rastro de haber sido borrada y reescrita.




