
Pintada y coatí
Ficha
La historia
Este lienzo se pintó en 1722 para ir encima de una puerta del comedor del Belvedere Superior, el palacio que el príncipe Eugenio estaba levantando entonces en Viena. En él Hamilton reúne varias pintadas, y el museo llama la atención sobre dos. Una es completamente albina, blanca como la nieve, con carúnculas de un rojo anaranjado. Otra lo es solo en parte y tiene el pecho claro y manchas pálidas en las alas moteadas. Las demás llevan el plumaje oscuro de siempre, salpicado de puntitos. Sobre una piedra labrada se agazapa un coatí, pariente americano del mapache, de hocico largo y cola anillada, que cuelga junto a la cabeza de un ave. En esa misma piedra, dentro de un marco redondo justo bajo sus patas, el pintor escribió su nombre y la fecha.
