
Guitarra sobre una mesa
Ficha
La historia
En 1915, cuando Gris colocó esta guitarra sobre la mesa en París, la ciudad vivía el primer año entero de la guerra y sus compradores habituales se habían dispersado. Fue también el año en que dejó volver el color a su cubismo, y aquí un azul intenso y sonoro se adueña del mantel y sostiene todo el cuadro. La guitarra, la partitura, la cortina de lunares amarillos y la alfombra estampada quedan aplastadas en un mismo plano. Solo a la mesa se le permite comportarse como un objeto sólido, con una veta y unos cantos pintados con bastante realismo como para abrir un pequeño hueco de espacio. A Gris le gustaba esa fricción entre lo plano y lo macizo. También dejó pequeñas pistas de que estaba construyendo la idea de estos objetos en lugar de copiarlos: la guitarra tiene cinco cuerdas en vez de las seis habituales, y el pentagrama dibujado en la partitura tiene muy pocas líneas para poder tocarse.




