
Paolo Veronese · PD
La unión feliz
Ficha
La historia
Una corona de laurel, una rama de olivo, una cadena de oro y un perro bastan para contar una boda. Sentada sobre un globo de piedra, una mujer desnuda sostiene el laurel, signo de virtud, sobre la pareja, y entre ambos se alza el olivo de la paz. Un niño sujeta a la novia con la cadena, probable símbolo del matrimonio, y el perro es el viejo emblema de la fidelidad. La mujer sentada podría ser Venus o, quizá, la Fortuna, que premia la lealtad con paz y abundancia. No se sabe quién encargó este lienzo y sus tres compañeros, que hoy cuelgan juntos en la sala 11. La National Gallery plantea que quizá decoraban los aposentos gemelos de un matrimonio, dos para las estancias del marido y dos para las de la esposa. Veronés pensó primero que la pareja entrara por la izquierda y luego le dio la vuelta, seguramente para equilibrar las diagonales de los otros tres cuadros.




