
Joaquín Sorolla · PD
Puerto
Ficha
La historia
En 1881 Joaquín Sorolla rondaba los 18 años y aún se formaba en Valencia, lejos todavía de las playas luminosas que lo harían célebre. Esta pequeña marina, de apenas 78 centímetros, pertenece a aquel aprendizaje. Los grises y azules apagados siguen la tradición académica de la pintura de marinas española, un modo que aprendió en parte de Rafael Monleón, marino valenciano reconvertido en pintor y especialista en barcos y agua. Los pardos más cálidos de las barcas amarradas recogen la poca luz que hay. Se conserva en el Museo Sorolla de Madrid, la antigua casa del propio pintor.




