
Jules Bastien-Lepage · PD
El heno
Ficha
La historia
En 1877 la pintura de moda hablaba de campesinos idealizados, pulcros y pintorescos. Jules Bastien-Lepage, hijo de un pueblo de la Mosa, en el este de Francia, los pintó como los conocía. En este gran lienzo, dos segadores descansan en plena cosecha del heno: al fondo un joven duerme boca arriba, y delante una campesina sentada mira al vacío, agotada, con la mirada perdida. Es esa mirada la que sorprendió al público del Salón de París de 1878. El escritor Émile Zola saludó la obra como una cumbre del naturalismo. El cuadro entró en las colecciones nacionales francesas tras la temprana muerte del pintor y hoy está en el Museo de Orsay.

