
Cabeza de hombre
Ficha
La historia
Una cabeza de viejo en un lienzo que no llega al medio metro, y alrededor nada. No es un retrato de encargo. Cabezas así se quedaban en el taller, sacadas en una sesión o dos de alguien que se tenía delante, para usarlas más adelante, cuando un cuadro necesitara una cara. Lo que se discute es cuándo. La galería la sitúa hacia 1590-1592, y entonces estamos en Bolonia, antes de que Annibale Carracci hubiera trabajado nunca en Roma. Otros catálogos la empujan a la segunda mitad de la década, cuando ya se había instalado en Roma para quedarse. Según la fecha, el viejo posó en una ciudad o en otra. Sobre la mano, en cambio, nadie ha dudado: en todos los catálogos que ha publicado la galería el cuadro sigue bajo el nombre del propio Annibale, con el número Palatina 166.




