
Peter Paul Rubens · PD
La cabeza de Medusa
Ficha
La historia
La cabeza cortada de Medusa yace sobre una roca, todavía con los ojos en blanco, y de su cuello brota una maraña de serpientes que se retuercen, se enroscan y se devoran unas a otras. Rubens la pintó en Amberes hacia 1618, pero no hizo solo el trabajo: las serpientes son de Frans Snyders, el especialista en animales con quien colaboraba a menudo. En su taller repartir así las tareas era lo habitual, y aquí el reparto se nota, porque los reptiles parecen tener vida propia. Según el mito, quien miraba a Medusa quedaba petrificado. El cuadro perteneció al duque de Buckingham, favorito del rey inglés, que lo colgaba entre su enorme colección en Londres.




