
Peter Paul Rubens, Helena Fourment in a Fur Robe, 1638. Wikimedia Commons. · PD
Helena Fourment con abrigo de piel
Ficha
La historia
Rubens pintó esto para nadie más que para él. Hacia 1638, ya con más de 60 años, retrató a su segunda esposa, Helena Fourment, saliendo del baño y envuelta a medias en un manto de piel oscura. Se había casado con ella en 1630, cuando él rondaba los 53 y ella tenía 16. La pose recuerda a las Venus antiguas que se cubren con la mano, pero aquí la piel real, tibia y sonrosada, es la de una mujer concreta a la que amaba. No era un encargo ni estaba pensado para venderse. En su testamento Rubens dispuso que el cuadro quedara en propiedad de Helena, y ella lo conservó hasta su propia muerte.




