
Toro alado androcéfalo (lamassu) del palacio de Sargón II en Jorsabad
Ficha
La historia
Quien entraba en el palacio de Sargón II pasaba entre parejas de criaturas como esta, toros alados con cabeza humana y la tiara de cuernos de los dioses, que los asirios colocaban en las puertas como guardianes. El palacio formaba parte de Dur-Sharrukin, la fortaleza de Sargón, una capital nueva que el rey empezó a levantar hacia 717 antes de Cristo, al noreste de Nínive. Apenas llegó a ocuparla. Murió en combate en 705 y su hijo Senaquerib trasladó la corte a Nínive. Entre las patas del toro corre una inscripción cuneiforme a nombre del rey. Las patas son cinco, dos que se ven de frente, en reposo, y cuatro que se ven de perfil, en marcha. El cónsul francés en Mosul, Paul-Émile Botta, lo desenterró en 1843 y 1844 junto a la aldea de Jorsabad. Para poder transportarlo lo cortaron en seis piezas, que partieron hacia Francia en 1846.
