
Nicolae Grigorescu · PD
La cabaña
Ficha
La historia
Para 1873 Nicolae Grigorescu había hecho suya la lección de Barbizon: pintar del natural, al aire libre, con temas humildes tomados del campo. Una simple cabaña campesina le bastaba como asunto. Era el mundo rural rumano que recorrería toda su vida, el de los caminos de tierra, los carros y las casas de aldea. Frente a la pintura de historia y los grandes retratos que dominaban las academias, Grigorescu encontró su materia en lo cotidiano y sin pretensiones. En aquellos años viajaba mucho, entre Francia, Italia y su país, pero volvía siempre a este paisaje modesto.




