
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Inmaculada Concepción de El Escorial
Ficha
La historia
A mediados del siglo XVII ninguna idea movía tanto la devoción española como la Inmaculada Concepción, la creencia de que la propia Virgen María fue concebida sin pecado original. Roma todavía no lo había proclamado dogma, pero las ciudades españolas juraban defenderlo, y en Sevilla Bartolomé Esteban Murillo pintó el tema más de 20 veces. Esta es una de las mejores. María se alza sobre una luna creciente en un torbellino de blanco y azul, sostenida por nubes y querubines, joven y con la mirada vuelta al cielo. Murillo suavizó las fórmulas más severas del pasado hasta convertirlas en algo aéreo y cálido, y esta fue la versión que copiaron los pintores españoles posteriores. El lienzo toma su nombre del monasterio de El Escorial, al norte de Madrid, donde estuvo antes de entrar en el Prado.




