
Albrecht Dürer · PD
Retablo Jabach: Job en el muladar
Ficha
La historia
Job está sentado en el muladar, la piel cubierta de llagas, y su mujer le vuelca encima un cubo de madera lleno de agua. Detrás arden su casa y sus campos y se llevan su ganado, toda su ruina cabe en una franja de fondo. Durero pintó esta tabla entre 1503 y 1505, y era la mitad izquierda del exterior de un retablo de alas, lo que se veía mientras estaba cerrado. La mitad derecha está hoy en el Wallraf-Richartz-Museum de Colonia y muestra a un flautista y a un tamborilero. Los dos pertenecen al relato. En las versiones tardomedievales de la leyenda de Job, unos músicos se acercan a tocar para él en su montón de estiércol y él les paga con costras de su propio cuerpo que se vuelven de oro. A Job se le rezaba contra las llagas y las enfermedades de la piel, y el agua puede estar señalando un lugar concreto. Desde hace mucho se sospecha que el retablo se hizo para la capilla del Baño de Job, un manantial curativo a las afueras de Annaberg, en Sajonia. No está demostrado.




