
Albrecht Dürer · PD
El altar Jabach: el flautista y el tamborilero
Ficha
La historia
Durante mucho tiempo se dio por hecho que estos dos músicos estaban allí para burlarse. Un título antiguo llama a la escena la burla de Job, y se entendía que el pífano y el tambor sonaban contra el enfermo. El historiador del arte Bodo Brinkmann propuso lo contrario, y el museo hoy lo sigue. Hacia 1500 la música alta y alegre pasaba por remedio contra la melancolía, y estos dos han venido a ayudar. Job no aparece en esta tabla. Está en la otra mitad, hoy en Fráncfort, mientras su mujer le vuelca un cubo de agua sobre las llagas. El retablo se desmembró hace siglos y sus alas quedaron repartidas entre tres ciudades. Durero lo pintó entre 1503 y 1505. El tamborilero lleva los rasgos del propio Durero y se ha apartado de Job para mirar hacia fuera del cuadro.




