
Jean-Léon Gérôme · PD
Jerusalén
Ficha
La historia
En 1867 Gérôme resolvió pintar la Crucifixión sin mostrar las cruces. En primer plano, sobre la tierra parda del Gólgota, solo vemos las sombras alargadas de los tres crucificados. La muchedumbre ya se aleja hacia la ciudad de Jerusalén, que se recorta al fondo bajo un cielo cargado. El título recoge las últimas palabras de Cristo, consummatum est, todo está cumplido. Gérôme había viajado varias veces a Tierra Santa y cuidó la topografía con exactitud casi de arqueólogo. Cuando lo expuso en el Salón de 1868, la crítica lo trató con dureza, pues aquel encuadre, que dejaba la escena principal fuera del cuadro, desconcertó a un público acostumbrado a ver la cruz.




