
Francisco Goya · PD
Judith y Holofernes
Ficha
La historia
Ya viejo, sordo y retirado en una casa de campo a las afueras de Madrid llamada la Quinta del Sordo, Goya cubrió las paredes con pinturas sombrías que no le encargó nadie y que no pensaba vender. Entre ellas estaba esta Judit, la heroína bíblica que alza el cuchillo para degollar al general Holofernes mientras una vieja criada mira desde la penumbra. Goya la pintó directamente al óleo sobre el revoco del muro, con pinceladas sueltas y casi sin color. Décadas después de su muerte, las escenas se arrancaron de las paredes y se pasaron a lienzo, y así llegaron al Prado. Es una de las llamadas Pinturas negras, hechas solo para sus propios ojos.




