
Peter Paul Rubens · PD
Juno y Argos
Ficha
La historia
Rubens había regresado poco antes de un largo viaje de estudios por Italia cuando pintó, hacia 1610, esta escena mitológica, ya instalado como el gran maestro de Amberes. El relato viene de Ovidio: la diosa Juno, celosa, había puesto a vigilar a una rival al gigante Argos, que tenía 100 ojos y nunca los cerraba todos a la vez. El dios Mercurio consiguió adormecerlo y lo mató, y aquí vemos el momento siguiente, cuando Juno recoge los 100 ojos del gigante muerto para engastarlos en la cola de su pavo real. De ahí, según el mito, las manchas que el ave luce todavía. Rubens despliega carnes rotundas, telas ricas y ese pavo de plumaje tornasolado en primer plano.




