
El aseo
Ficha
La historia
Nadie posó para esta escena de jardín. Fantin-Latour llamaba a cuadros como este projets d'imagination, temas inventados, y los pintaba junto a los retratos y las flores que le daban de comer. Desde 1887 lo representó el marchante parisino Gustave Tempelaere, y ese acuerdo le dejó libertad para pintar tales fantasías a su gusto. En la década de 1890 todo lo que enviaba al Salón era de este tipo.
Una joven con vestido blanco está sentada mientras una sirvienta le arregla el pelo, otra se sienta a su lado de negro y oro y una tercera se acerca con una bandeja. La pincelada es suave y suelta, y las figuras apenas se insinúan contra los árboles oscuros. El museo no le asigna fecha, y la firma, simplemente Fantin, está abajo a la izquierda. Primero estuvo en manos de Tempelaere, en su galería de la rue Laffitte de París. En 1907 lo compró a un marchante de Nueva York el coleccionista de Boston Robert J. Edwards, y tras su muerte llegó al museo en 1925, dentro de la colección que lleva el nombre de su madre, Juliana Cheney Edwards.




