
La dama del abanico
Ficha
La historia
Lo más raro de esta tabla es la tabla. El Prado fecha el retrato entre 1570 y 1573, lo da a Alonso Sánchez Coello, pintor de cámara de Felipe II, y advierte que el soporte es una fina madera tropical de color rojizo, tal vez caoba, que el museo califica de verdaderamente insólita en la pintura del siglo XVI. Esa madera llegaba por la carrera de Indias, y una tabla así en un obrador madrileño hacia 1570 era un capricho caro. De la retratada no se sabe el nombre. Viste terciopelo negro guarnecido de pasamanería de oro y perlas, lleva una gorguera pequeña, sortijas en ambas manos y sostiene un abanico cerrado. El perímetro de la tabla es irregular: el retrato se recortó de una composición mayor, probablemente de una figura sentada. Abajo a la izquierda está pintado el número 133, del inventario real de la Quinta del duque del Arco de 1794.




