
Claude Lorrain · PD
Paisaje con Tobías y el ángel
Ficha
La historia
En la década de 1630, Felipe IV levantaba a las afueras de Madrid un nuevo palacio de recreo, el Buen Retiro, y quería sus paredes cubiertas de paisajes. Sus agentes en Roma encargaron toda una serie a los pintores que allí trabajaban, y Claudio de Lorena, un francés instalado en Roma y convertido en el gran maestro de la luz dorada, aportó varios, entre ellos este. La historia procede del Libro de Tobías. El joven Tobías, guiado por el arcángel Rafael, destripa un enorme pez cuyas vísceras curarán la ceguera de su padre. Pero esas figuras son diminutas. Claudio las ha empujado a un rincón inferior para que el verdadero asunto sea el río ancho, los árboles y la luz brumosa que se extiende hacia el horizonte, justo lo que sus clientes querían de él.




