
After Frans Hals · PD
Niño riendo con flauta
Ficha
La historia
Alfred Beit, nacido en Hamburgo, hizo fortuna con los diamantes de Sudáfrica y dedicó parte de ella a la pintura holandesa que colgaba en su casa de Londres. Coleccionaba en los años en que Frans Hals, olvidado durante casi dos siglos, volvía a ser apreciado por la crítica y disputado por los compradores. Este pequeño cuadro redondo, de menos de 30 centímetros de diámetro, estaba en su colección cuando murió en 1906. Pasó después a su hermano Otto y siguió en manos de los herederos de la familia. Hoy pertenece a una colección privada. Hals lo pintó en Haarlem hacia 1625. El muchacho está vuelto hacia la izquierda, con el pelo largo revuelto, la boca entreabierta que deja ver los dientes y la mirada un poco alzada, y sostiene en la mano derecha una flauta en vertical.




