
Ivan Shishkin · PD
Troncos. El pueblo de Konstantínovka cerca de Krásnoye Seló. Estudio
Ficha
La historia
Es un estudio, no un cuadro terminado, pintado del natural en 1868 cerca de la aldea de Konstantínovka, no lejos de Krásnoye Seló, al sur de San Petersburgo. Shishkin rondaba los 35 años y sus compatriotas ya le confiaban el campo ruso más corriente. El asunto es modesto: un montón de troncos recién cortados junto a un camino de aldea. Lo trabajó allí mismo, atento a cómo la corteza clara atrapa la luz frente a la tierra pisada y las bajas isbas del fondo. Rusia había abolido la servidumbre apenas siete años antes, y era esa tierra de trabajo, más que las grandes fincas, la que muchos pintores de su generación querían ahora fijar. Shishkin guardaba decenas de estudios así y luego echaba mano de ellos para los grandes lienzos de bosque que lo hicieron célebre. Los troncos están apilados como los dejaría una aldea de trabajo, a la espera de ser partidos.




