
Luneto: Azor y Sadoc
Ficha
La historia
Las figuras de los lunetos miden casi el doble del natural, y cada luneto es una media luna de unos seis metros y medio de ancho. Miguel Ángel no preparó cartones a tamaño real. A partir de pequeños bocetos esbozaba las figuras directamente sobre el muro y terminaba un luneto en unas tres jornadas de media. Solo la cartela central exigía instrumentos. Para que quedara perfectamente centrada y recta se trazó con regla y plomada, y se incidió en el enlucido como guía.
Aquí la cartela dice AZOR y SADOCH, la forma latina de Sadoc, dos nombres de la genealogía de Cristo en el Evangelio de Mateo. A la izquierda, una mujer con vestido rosa de sombras lilas señala algo fuera del cuadro a un niño que parece escribir o dibujar, y él se vuelve despacio hacia ella. El contorno de su cara está trazado en rojo con la punta del pincel. A la derecha, un hombre solo, bien envuelto en un manto ocre, apoya la barbilla en la mano y arruga la frente bajo las cejas levantadas. Miguel Ángel pintó este luneto pronto, en la primera campaña, en el extremo de la entrada.




