
Luohan que se manifiesta como Guanyin de once cabezas
Ficha
La historia
Una vieja leyenda china habla de Baozhi, un monje milagrero de comienzos del siglo VI. El emperador Wu de Liang envió a su mejor pintor a retratarlo, y cuando el pintor alzó el pincel, Baozhi se pasó un dedo por la cara y esta se abrió y dejó ver el rostro de Guanyin, el bodhisattva de la compasión, ora benévolo, ora afligido. El pintor no pudo dar ni una pincelada. Los estudiosos suelen leer este rollo como esa historia. El monje está sentado bajo unas cañas de bambú con una mano en la cara, como si la despegara, y en su lugar asoma un rostro sereno y coronado bajo una torre de cabecitas, la forma de Guanyin de once cabezas, dentro de un halo pálido y transparente. Abajo del todo, entre hombres con gorros negros, un hombre mayor sostiene un pincel y otro más joven una hoja de papel. El rollo se pintó en Ningbo hacia 1178, uno de una serie de 100, y en 1894 Ernest Fenollosa lo eligió como frontispicio de su catálogo para la exposición de Boston.