
Madame de Loynes
Ficha
La historia
En 1862 aún no existía la condesa de Loynes. La mujer del retrato era Jeanne de Tourbey, de 25 años, hija de una familia pobre de Reims y ya entonces una de las figuras más conocidas del París del Segundo Imperio. El príncipe Napoleón, primo del emperador, la había instalado en un piso de la rue de l'Arcade, y a sus veladas acudían escritores como Flaubert, Sainte-Beuve o Renan. Amaury-Duval la pintó con un vestido de tafetán negro, sobre cojines de seda amarilla, la barbilla apoyada en los dedos y unos pendientes de oro con grecas. Es la postura de quien escucha, y sus invitados elogiaban precisamente eso, lo bien que sabía escuchar. El cuadro se expuso en el Salón de 1863. En 1872 se casó con el conde de Loynes. El retrato llegó al Estado en 1914, legado por el crítico Jules Lemaître, su compañero en los últimos años.