
Mademoiselle Ferrand meditando sobre Newton
Ficha
La historia
Élisabeth Ferrand sabía que se estaba muriendo cuando posó para este retrato. Según el museo, quería una imagen que la mantuviera viva en la memoria de sus allegados, y murió en septiembre de 1752. En París se la respetaba por sus conocimientos de matemáticas y filosofía, y en el libro abierto que tiene detrás aparece impreso el nombre de Newton en lo alto de la página.
Uno de los asiduos de su salón era el filósofo Étienne Bonnot de Condillac. Dos años después de su muerte publicó el Tratado de las sensaciones, construido sobre un experimento mental, una estatua que va cobrando vida sentido a sentido, empezando por el olfato, y lo que puede llegar a saber en cada etapa. Condillac escribió que ella había tenido en la obra más parte que él mismo, y la dedicatoria del libro la recuerda.