
Virgen con el Niño
Ficha
La historia
Con apenas 25 centímetros de alto y el remate en arco, la tabla estaba pensada para mirarse muy de cerca. Hacia 1520, en los Países Bajos, pequeñas Vírgenes como esta se guardaban en casa para la oración privada. Jan Gossaert convierte el tema de siempre en un juego. El Niño, rollizo y desnudo, se ha agarrado al velo blanco de su madre y tira de él, y el Mauritshuis describe a los dos jugando al cucú. María baja la mirada hacia él, con una mano sobre el pecho y la otra sujetándolo mientras se sostiene de pie sobre una mesa cubierta con un paño estampado. El manto y el vestido están pintados con azul ultramar, un pigmento obtenido moliendo una piedra semipreciosa y uno de los más caros que podía comprar un pintor. El museo adquirió la obra en 1939 al marchante de Ámsterdam Jacques Goudstikker.




