
Pontormo · PD
Virgen con el Niño, santa Ana y cuatro santos
Ficha
La historia
En Florencia, Santa Ana no era solo la madre de la Virgen. Su fiesta, el 26 de julio, recordaba el día de 1343 en que la ciudad expulsó a un tirano, Gualtieri de Brienne, llamado el Duque de Atenas. Era la jornada de la libertad florentina. Pontormo pintó este retablo hacia 1528 para el convento de Santa Ana in Verzaia, en los años de la última república, antes de que los Médici volvieran al poder. La Virgen se sienta en el regazo de su madre, con el Niño, entre cuatro santos: Sebastián, Pedro, Benito y el Buen Ladrón. Abajo, en un pequeño medallón, desfila la Señoría, el gobierno de la ciudad, en la procesión de aquel día. Napoleón se llevó la obra a París hacia 1812, y de allí nunca regresó.




