
Virgen con el Niño y santa Ana
Ficha
La historia
El 30 de mayo de 1611 Orazio Lancellotti, eclesiástico de una familia noble romana, obtuvo de los magistrados de calles de la ciudad el permiso para restaurar la fachada de una pequeña iglesia, San Simeone Profeta. Ese mismo año fue nombrado cardenal. El museo cree que en esos meses encargó a Carlo Saraceni este retablo para la primera capilla de la derecha. Reúne a tres generaciones, santa Ana, su hija María y el Niño, lo que se conoce como una Santa Ana triple. Saraceni introduce una escena casera inesperada. Ana sostiene en alto la paloma del Espíritu Santo, seguramente quitada al Niño para que no siguiera jugando con ella, y el pequeño se agarra al vestido de su abuela. El museo habla de una ternura doméstica al límite de la irreverencia teológica. Ana es sencilla y pesada, una anciana corriente. A sus pies, una cuna rebosa de fajas blancas pintadas con tanta materia que la tela parece tener peso, y el museo las relaciona con una antigua imagen de Ana como la que tejió la carne con la que María envolvió a su hijo. El cuadro llegó a la galería nacional en 1939, cuando se derribó parte de la iglesia.



