
Mongolo1984 · CC-BY-SA-3.0
Virgen con el Niño y los santos Cecilia, Marina, Teodoro, Cosme y Damián
Ficha
La historia
Venecia acababa de superar una de las peores pestes de su historia, la epidemia de 1575 a 1577 que se llevó a cerca de 50.000 personas, alrededor de un cuarto de la ciudad. Pocos años después Tintoretto pintó este retablo, ya entrado en los 60 y al frente del gran taller que abasteció de amplios lienzos a las iglesias venecianas durante sus últimas décadas. La Virgen aparece con el Niño entre cinco santos, y merece la pena nombrar a dos: Cosme y Damián, hermanos y médicos de la Iglesia primitiva de quienes se decía que atendían a los enfermos sin cobrar nunca. Eran los santos a los que los venecianos se encomendaban contra la enfermedad. Alrededor están santa Cecilia, santa Marina y el santo soldado Teodoro, viejo protector de la ciudad. Es una reunión callada y apretada más que una escena dramática, la imagen devota ante la que una feligresía rezaba semana tras semana.




