
Pietro Perugino · PD
Virgen con el Niño y los santos Juan Evangelista y Agustín
Ficha
La historia
En 1493 los Roncadelli, una rica familia de Cremona, encargaron este retablo, y Perugino lo pintó al año siguiente no en Cremona sino en su concurrido taller de Florencia, para luego enviarlo al norte. Lo firmó y fechó en latín sobre el mismo trono de la Virgen, 1494. Eran los años en que Perugino figuraba entre los pintores más solicitados de Italia, con talleres en dos ciudades y recién salido de frescar la Capilla Sixtina. Desde entonces la tabla ha permanecido casi siempre en la iglesia de Sant'Agostino de Cremona, salvo un paréntesis francés, cuando se la llevaron en 1797 durante las guerras napoleónicas. Regresó en 1815 y sigue donde los Roncadelli quisieron que estuviera.




