
La Virgen con el Niño y las santas Catalina y Bárbara
Ficha
La historia
No se sabe quién lo pintó. Al artista se le llama el Maestro de Hoogstraeten, por un retablo de esa pequeña ciudad flamenca. Es el nombre convencional que emplean los historiadores del arte cuando una misma mano reaparece en obras distintas sin que ningún documento la vincule a una persona. Esta tabla, realizada en Amberes a comienzos mismos del siglo XVI, se atribuyó largo tiempo a un nombre célebre, Hugo van der Goes, y luego pasó de una atribución a otra hasta que en 1929 el estudioso Max Friedländer la asignó al maestro anónimo cuyo nombre lleva hoy. La composición mira hacia Hans Memling: la Virgen entronizada bajo un dosel, y a los lados santa Catalina con su rueda y santa Bárbara. El detalle que importa es pequeño. Catalina le ofrece una manzana al Niño, que la toma, el fruto del primer pecado recogido por el niño cuya vida habrá de responder a él.