
Édouard Manet · PD
La Virgen del Conejo
Ficha
La historia
Durante siglos, los pintores jóvenes aprendieron copiando en los museos, y en la década de 1850 Manet hizo lo mismo en el Louvre. Eligió «La Virgen del conejo» de Tiziano: la Virgen sentada en un prado con la mano sobre un conejo blanco, santa Catalina sosteniendo al Niño y, a un lado, un pastor. La copió al tamaño del original y con un cuidado poco habitual, y la conservó en su taller unos 20 años. En enero de 1875 se la vendió al barítono Jean-Baptiste Faure, gran coleccionista de su obra. Desde 1937 no volvió a exponerse en público hasta 2017, cuando llegó al Louvre por legado del industrial milanés Bernardo Caprotti. Su deseo era que colgara junto al original de Tiziano, y así está, en la sala 711, la de la Gioconda.




