
Hombre con una vela
Ficha
La historia
Este pequeño lienzo, de 45 por 35 centímetros, no se pensó para colgar solo. Wolfgang Heimbach lo pintó hacia 1645 junto con otro de idénticas medidas, «Dos hombres en el estudio», y ambos llegaron juntos a la colección Borghese en 1783. Los compró el arquitecto Antonio Asprucci por encargo del príncipe Marcantonio IV Borghese, que en esos años renovaba las salas de su villa en el Pincio, a un coleccionista llamado Girolamo Rovinelli. La escena es nocturna y la única luz sale de una vela. Ilumina desde abajo la cara del joven, enciende el cuello blanco y enrojece la mano con la que protege la llama para que no se apague. Al fondo, tras una puerta, arde una chimenea y un hombre sentado fuma en una pipa larga. Hoy el cuadro se guarda en los depósitos del museo.