
Vincent van Gogh, Memory of the Garden at Etten, 1888. Wikimedia Commons. · PD
Recuerdo del jardín de Etten
Ficha
La historia
Cuando Gauguin llegó a Arlés en octubre de 1888, trajo una idea que incomodaba a Van Gogh: pintar de memoria, de la imaginación, en lugar de plantarse siempre ante el motivo. Vincent lo intentó aquí. Evocó el jardín de la casa de sus padres en Etten, en el sur de Holanda, con dos mujeres abrigadas que caminan por un sendero entre flores. Suele decirse que una de ellas recuerda a su madre. Los colores tienen poco de botánico y mucho de recuerdo, con dalias rojas y un césped a rayas violetas y verdes. A Van Gogh el método de Gauguin nunca acabó de convencerle, y pronto volvió a pintar del natural. La obra está en el Museo del Hermitage, en San Petersburgo.




